No es fácil resumir un año, pero voy a intentarlo entre el comentario de hoy y el de mañana. 2009 se inicia en un ambiente de precampaña de las autonómicas y, para sorpresa de muchos (no era mi caso, como escribí aquí en los días previos a la votación), el PP consiguió la mayoría absoluta. Como dije entonces, el bipartito estaba dividido y no cumplió sus compromisos, ni en Pontevedra ni en el resto de Galicia. La propaganda no basta para convencer a los ciudadanos, aunque algunos lo intenten. Y además, durante la campaña, los gallegos pudieron comprobar el liderazgo de Feijóo.
Por Telmo Martín | Pontevedra | 22/12/2009
El cambio de la Xunta ha permitido hacer realidad la aspiración de la mayoría de los pontevedreses de tener un nuevo hospital; un edificio moderno y tecnológicamente muy avanzado. Más allá del interés de Lores y Casal en generar polémica, los hechos son contundentes. Mientras la Xunta del bipartito tardó 42 meses en aprobar el decreto de supramunicipalidad de la ampliación, la actual Xunta ha tardado 6 meses en aprobar el mismo documento del nuevo hospital. Antes de las elecciones nos comprometimos a que si nuestro partido gobernaba, Pontevedra sería escuchada y tenida en cuenta en la Xunta. En ello estamos.
El balance sobre el gobierno de Pontevedra es malo. Un año más de renuncias y oportunidades perdidas, pero de ello me ocuparé mañana. Hoy prefiero hablar de lo bueno que, aunque poco, algo ha habido. Lo mejor es el estilo y el tono que Margarita Castejón demuestra en el debate político. Lo pensaba el viernes mientras escuchaba su intervención en el pleno sobre el presupuesto. La mayoría de los argumentos y datos que dio no los comparto. Sin embargo, tengo que agradecerle su tono, siempre respetuoso con la oposición y que sepa defender sus ideas sin descalificar al PP, a la Diputación y la Xunta. Gracias Margarita por respetar al que piensa diferente, por no entregarte al sectarismo fácil. Ojalá pudiera decir lo mismo de otros miembros del gobierno.